
y
sus
ojos
se
llenaron
de
amaneceres.
*
bendita TU luz.
Todo lo que diga esta de más,
las luces siempre encienden en el alma.
Y cuando me pierdo en la ciudad, vos ya sabes comprender,
Es sólo un rato nomás, tendría que llorar o salir a matar.
Te vi, te vi, te vi... yo no buscaba a nadie y te vi.
Te vi, fumabas unos chinos en Madrid.
Hay cosas que te ayudan a vivir;
no hacias otra cosa que escribir.
Y yo simplemente te vi.
Me fui, me voy, de vez en cuando a algún lugar.
(Ya sé, no te hace gracia este país).
Tenías un vestido y un amor.
Y yo, simplemente, te vi.
Capaz era obvio que iba a hacer esto. Capaz soy muy predecible. Pero bueno, ¿cuál hay?
Te la dedico. Capaz no morías porque te la dedicara yo, desde este tipo de amor.
Pero si sos un ángel, o un rubí
y hacés que los astros se rían otra vez,
y que la llave de Mandala se quiebre,
(o simplemente te vi)...
¿por qué no voy a dedicartela?